El sacrificio de una ganadora

La historia que refleja el artículo de hoy refleja la lucha contra el destino. ¿Quién marca el destino de una gimnasta?. Muchos responderéis que la suerte. Otros que los jueces. Pues, os equivocáis. El destino de una gimnasta lo marca ella misma. El trabajo, su implicación, las ganas de competir… son factores fundamentales en donde los sueños se hacen realidad. Todo se inició en la temporada 2007. Marta Cámara, gimnasta del Club Gimnasia Stylo, se prepara tras tres años para el Campeonato Nacional de Base. Su experiencia, aunque breve, en las competiciones escolares y demás, junto a su calidad, son avales más que suficientes para pasar el control inicial. Pero es aquí cuando, ella y su propia entrenadora, Pura García, se llevan un chasco. Los jueces dictaminan que no está preparada. ¿Cómo?... suspiran gimnasta y entrenadora fundidas en un sentido abrazo. Esto no podía quedar así. El sueño de una pequeña, pero gran gimnasta, estaba en juego. Además, no era justa esa decisión, ya que Pura sabía que Marta estaba preparada para el campeonato y más. Es el momento de luchar. Los llantos no dan medallas. Los llantos no dan podium. Los llantos sólo sirven de desahogo. Pura le mira a los ojos a Marta. Le comenta: “luchamos o tiramos la toalla”. Ella con lágrimas en los ojos, le dijo a su entrenadora: “nadie me va arrebatar mi sueño. Es el momento de demostrar que se han equivocado conmigo”. Esas palabras llenaron de confianza a ambas y se pusieron manos a la obra. En tan sólo un mes y medio prepararon 3 ejercicios nuevos de cuerda, pelota y manos libres. Conseguir en tan poco tiempo tres ejercicios fue un enorme sacrificio y esfuerzo. Con el trabajo bien hecho, se plantaron en el control del Campeonato Absoluto de España, y allí se demostró que todo sacrificio tiene su recompensa. Marta pasó el control y se sacó un billete para Logroño. Las miradas entre la entrenadora y la gimnasta al ver el veredicto lo decía todo. Se habían autoafirmados en que Marta vale para la gimnasia. Ahora quedaba lo más bonito, participar en el campeonato y hacerlo lo mejor posible. Tan bien fue la cosa que consiguió el décimo cartorce puesto en la general con open incluido. Evidentemente, la vida nos demuestra que no es más fuerte el que no cae, sino el que cuando cae se levanta. ¡Enhorabuena Marta!.

21/02/2008

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